¿Puede el aceite de argán ayudar a combatir la rosácea?
Aunque es un aceite rico, el aceite de argán no es comedogénico y las pieles sensibles lo toleran muy bien. Contiene vitamina E y antioxidantes que protegen y reparan la piel, a la vez que reducen la inflamación. Si se usa con regularidad, puede ayudar a calmar los síntomas de la rosácea, como la sequedad y la tirantez, al tiempo que refuerza la elasticidad de la piel.