Una solución natural, respetuosa con la piel
El acné, el eczema y la rosácea son afecciones cutáneas frecuentes que pueden impactar profundamente el confort y la confianza en uno mismo. A menudo inflamatorias, se acompañan de rojeces, picor e irregularidades visibles.
Un enfoque demasiado agresivo puede debilitar aún más la barrera cutánea. Por el contrario, los aceites vegetales con afinidad permiten apoyar los mecanismos naturales de defensa y autorregulación de la piel.
Acné: un desequilibrio multifactorial
El acné está relacionado con una producción excesiva de sebo, una obstrucción de los folículos pilosos y una inflamación local. Afecta tanto a adolescentes como a adultos. El objetivo no es descamar la piel, sino reequilibrar de forma duradera.
Eczema & rosácea: calmar ante todo
El eczema (dermatitis atópica) y la rosácea se manifiestan por rojeces persistentes, picor (prurito) e inflamaciones (eritemas). Ciertos estudios han demostrado una mejora notable de la sequedad, el picor y la hidratación cutánea tras una aplicación regular de aceites vegetales adecuados.